miércoles, agosto 11, 2010

La arquitectura de los sueños

[AVISO: esta entrada no contiene spoilers, por lo que AGRADECERÍA ENORMEMENTE que, si alguien tiene pensado hacer en los comentarios un destripe de la película, lo advierta antes con el consabido “CUIDADO SPOILERS” de rigor. No es mucho pedir, creo.]

Y ahora, al trapo:



Sostiene el crítico cinematográfico de “El País” Jordi Costa que “Inception” (título que me gusta bastante más que su traducción española, "Origen") es una suerte de híbrido entre el “Atraco perfecto” de Stanley Kubrick y “The Matrix” de l@s herman@s Wachoswki. No seré yo quien le lleve la contraria, aunque también podría entenderse, por cuestiones de estilo, como una reformulación en clave de ciencia-ficción del “Heat” de Michael Mann (esa influencia que también se manifestaba con claridad en el anterior film de Nolan, “El caballero oscuro”) bajo el improbable prisma de las teorías psiquiátricas de Carl Gustav Jung. Sea como fuere, lo que parece claro es que el director y guionista británico ha tomado los elementos más reconocibles de las “heist movies” (películas de grandes golpes a lo “Ocean’s eleven”) para ajustarlos a los resortes del género fantástico en una superproducción de dudosa comercialidad e indudable calidad técnica.


El argumento de la cinta nos presenta a un equipo de ladrones que trabaja sobre un terreno ciertamente abstruso: los sueños. Mercenarios del mundo onírico que se introducen en el subconsciente de una persona (un científico, un empresario, un creativo) para apropiarse de sus ideas o descubrir sus secretos más ocultos. El cabecilla de estos profesionales de la extracción de conceptos es Dom Cobb, un hombre atormentado por sus demonios personales que se verá obligado a aceptar, para recuperar la vida que un día tuvo, un último y muy arriesgado trabajo.


No obstante, despachar el argumento de “Inception” con este breve párrafo introductorio sería como afirmar que “Blade Runner” trata, simplemente, sobre un poli retirado que debe capturar a unos androides fugados. No es mentira, vaya, pero desde luego poca justicia le hace a lo que la película finalmente ofrece. Tampoco sería ecuánime acometer una reseña de “Inception” resaltando, sobre sus deliciosas particularidades, sus indudables (aunque en ocasiones muy tenues) aspectos en común con cintas que la precedieron como “Dark City”, “Días extraños”, “eXistenZ”, “La celda”, la mentada “The Matrix” o “Paprika”. El cine fantástico ya ha deambulado en numerosas ocasiones por el sendero de los sueños y las realidades impostadas, y a estas alturas me parece más importante el “cómo” que el ya conocido “qué”. Al fin y al cabo, a David Lynch no se le recuerda cada vez que estrena una cinta lo mucho que le debe su cine a los esfuerzos surrealistas, muy anteriores, de Buñuel.


No lo tenía fácil el realizador Christopher Nolan para mantener el tipo después del rotundo éxito (tanto de crítica como de público) de “El caballero oscuro” y el enorme hype (término éste tan querido en el redil internetero) que “Inception” arrastraba consigo desde las primeras noticias de su existencia como proyecto cinematográfico. Podría decirse que, tras la división de opiniones que supuso la mastodóntica “Avatar” de James Cameron, todos los ojos (de la industria, de la crítica, de los frikis) estaban clavados en el cogote de Nolan, aguardando la “Gran Película Fantástica de la Década” (que a mí me suena igual de chorra que llamarle “el Partido del Siglo” a cada nuevo derbi Madrid-Barça) o el estrepitoso primer fracaso de una carrera que parecía imparable y que, por pura estadística, algún día tenía que resbalar. Ya se sabe la tirria que le coge el personal a esos directores infalibles supuestamente tocados por la mano de Dios.


Hasta la fecha, Nolan parecía seguir un interesantísimo patrón en su filmografía, alternando películas más personales (psicológicamente densas y plagadas de giros argumentales imprevisibles, como las sobresalientes “Memento” y “El truco final”) con blockbusters menos exigentes con la mollera del espectador y más centrados en la acción y el corazón de los personajes (como su acertadísima reinvención del icono superheroico en “Batman begins” y su muy superior secuela, la mentada “El caballero oscuro”). Ambas vertientes creativas compartían multitud de elementos que remitían indudablemente a una misma identidad autoral, pero no ha sido hasta esta “Inception” que hoy nos ocupa que Nolan ha conseguido reunir en un solo título todas las facetas que hasta el momento se habían venido presentando en su obra de forma más o menos irreconciliable. Si esto ha sido así es, sin duda, porque el éxito alcanzado con la saga del hombre murciélago le ha otorgado al director la posibilidad de realizar una cinta sin límite presupuestario ni interferencias artísticas por parte de productores y distribuidores, alcanzando una libertad creativa que muy pocos realizadores han atesorado en la historia del cine comercial estadounidense. ¿Se recompensará esa capacidad de libre decisión y la ingente inversión económica con un rotundo éxito de público? Lo dudo (y ojalá me equivoque).

“Inception” está llamada a ser una película de esas que comúnmente denominamos “de culto”. Al contrario que la citada “Avatar”, que transitaba por territorios más que conocidos precisamente para ser popular y fácilmente digerible (y así recuperar la elevadísima inversión que su producción supuso), “Inception” exige por parte del espectador una atención y una capacidad de interpretación insólitas en el cine comercial reciente. Mientras los protagonistas de la película se internan cada vez más profundamente en el juego de muñecas matrioskas que conforma los distintos niveles del subconsciente humano, las líneas argumentales se despliegan de forma superpuesta en un sofisticado ejercicio de encaje de bolillos cinematográfico que hace del montaje en paralelo (nunca esta técnica narrativa había tenido tanto sentido) y la cámara lenta (no como efectista recurso estético sino como herramienta argumental perfectamente legítima) sus mejores aliados. Si a ello le sumamos la desbordante cantidad de información que el espectador debe siempre tener en cuenta para no verse superado por a) la lógica interna, con numerosas reglas y excepciones, del proceso de invasión del subconsciente; b) la situación exacta, tanto en el mundo de la vigilia como en los sucesivos niveles oníricos, de cada personaje, y c) las motivaciones emocionales y las posibles desviaciones dramáticas que estos tomen de acuerdo a sus impulsos subconscientes, podemos concluir que “Inception” requiere de un enorme grado de implicación por parte del espectador (y, en la medida de lo posible, de un segundo visionado que servidor se dará el lujo de experimentar en rigurosa versión original en cuanto ponga de nuevo un pie en los madriles).


Curiosamente, no creo que “Inception” sea una película especialmente difícil de entender. Es compleja, sí, pero no del modo en que pudieran serlo las obras de David Lynch o aquel galvánico “Primer” de Shane Carruth. Si uno está atento a la pantalla no le costará demasiado hacerse una idea general de todas las ramificaciones de su argumento y de todos y cada uno de los giros de guión (que no son pocos) que la película contiene. Su estructura narrativa (“su arquitectura” parece aquí un término de lo más apropiado) es lo suficientemente precisa y está todo lo bien articulada que la trama requiere para que uno salga del cine con ganas de volver a verla, pero no porque no haya entendido un carajo, sino porque intuye que aún existen más niveles de comprensión a los que sólo las sucesivas revisiones le podrían conducir. Por eso y, por supuesto, porque “Inception” es una película jodidamente entretenida.


No todo el mérito debe ser atribuido a un solo hombre. Buena parte del estupendo funcionamiento de la película proviene de un grupo de actores tan eficiente como bien escogido. Encabezando el reparto tenemos a un espléndido Leonardo DiCaprio (consecutivamente después de aquella lección de interpretación que brindó al público en la magnífica “Shutter Island” de Scorsese), que da vida, con complejidad y convicción, al personaje sobre el que recae prácticamente todo el peso dramático de la cinta. Si hace años dudé de sus capacidades como intérprete por no verlo más que como el rostro de una pegatina en la carpeta de una quinceañera, hoy me trago alegremente mis palabras para concederle el reconocimiento que se merece como uno de los mejores actores de su generación.

La réplica se la ofrece una también excelente Marion Cotillard (musa de mis desvelos cinéfilos), que se enfrenta al reto interpretativo de dar vida a algo más y algo menos que un personaje al uso. El resto del reparto, desplegado en pantalla no tanto por sus vicisitudes dramáticas sino por su funcionalidad dentro del gran golpe que actúa como leit motiv de la película, incluye las poderosas fisionomías de Joseph Gordon-Levitt (por el que siento debilidad desde que lo viera en “Brick”; debilidad que se elevó a la enésima potencia tras su deslumbrante interpretación en “(500) days of Summer”), Tom Hardy (aquel animal carcelario de “Bronson” que sigue comiéndose la pantalla con su sola presencia física) o Ken Watanabe (desgraciadamente perjudicado por un pésimo doblaje al castellano), amén de una encantadora Ellen Page que, si bien no se enfrenta a un auténtico desafío dramático en esta “Inception”, cumple sobradamente con su cometido y establece un necesario vínculo didáctico con el espectador.


Si en el apartado musical nos encontramos con un sorprendente Hans Zimmer (por esforzado y poco dado, por una vez, al más descarado autoplagio), en el aspecto visual no puedo menos que deshacerme en elogios ante la portentosa fotografía y la sobria, impecable y elegantísima puesta en escena. Si tuviera que ponerle un “pero” a la película, sin duda lo encontraría en uno de los puntos débiles de la narrativa de Christopher Nolan: las escenas de acción. “Inception” contiene, paradójicamente, potentísimas secuencias de persecuciones y combate cuerpo a cuerpo (la escena protagonizada por Gordon-Levitt en un entorno de gravedad cambiante es de una plasticidad arrolladora) para caer, casi a continuación, en una serie de excesos pirotécnicos no justificados y cierta ilegibilidad visual que hacen de la escena en la fortaleza nevada uno de los pocos factores de duda en un conjunto que, más allá de estas pequeñas asperezas, consigue unificar como nadie ha logrado hasta la fecha la ciencia-ficción en su versión más hardcore con el cine de acción palomitero de toda la vida.


Por si todo ello pareciera poco, en su inolvidable (por persistente e icónico) último plano, “Inception” siembra en nuestro cerebro, casi de propina, una de las imágenes más enigmáticas en toda la historia del cine fantástico, compitiendo con el unicornio de origami de “Blade Runner” y el feto de luz danzando entre las estrellas al ritmo de la música de Strauss antes del fundido a negro de “2001: una odisea en el espacio” (a la que reserva además un reconocible guiño, compartido con un sentido homenaje a “Ciudadano Kane”), abriendo toda una miríada de interpretaciones y reinvenciones argumentales que a estas horas son objeto de tesis y debate en infinidad de foros y portales sobre cine y ciencia-ficción. ¿Acaso se le puede pedir más a 150 minutos de celuloide?


Toca ahora mostrarse compasivo ante quienes aguardaban ansiosamente ese estrepitoso fracaso en la trayectoria como director de Christopher Nolan. Mientras la plana mayor de la cinefilia aguarda expectante su definitiva incursión en el lóbrego universo de Gotham, su leyenda de creador de ficciones continuará creciendo imparable mientras el eco de “Inception” no se decida a abandonar los recovecos de nuestro subconsciente, como una poderosa idea aferrada a la materia de nuestros sueños.

14 comentarios:

Mon dijo...

Hola:
Tengo poco tiempo, asi que siento ser tan parco, este mensaje no contiene Spoilers.
Una vez reposada "Origen", a mi si me gusta el titulo castellano, de hecho creo que refleja mejor el sentido de la pelicula, es a dia de hoy una leccion de montaje y de como mantener al espectador pendiente y espectante ante lo que va a ocurrir, sin perderse en ningun momento, ya sea con la disposicion del escenario, juego de luces, etc...
Chapo para el señor Nolan, no es la peli de la decada,pero no le han dado el trofeo por los puntos.
Por cierto si puede hacer esto con los sueños, que hara con Gordon-Levitt de enigma en el tercer Batman, ¿Enigmas entre enigmas para resultar ser falsos señuelos que llevan a enigmas mas complejos, años de frustacion y complejos en personajes secundarios para la consecucion de enigmas mas complejos? ¿Es Batman un enigma en si mismo?
Soy tuyo Cris.....

Mon....

tenenbaum dijo...

La fui a ver ayer y suscribo todas y cada una de las palabras que dices. El doblaje, eso sí, ha sido una putada, como le pasó a "Malditos Bastardos", pero ya habrá tiempo de verla en V.O. como Dios manda. Es de agradecerle a Nolan también que haya resuelto el tema onírico con tanta elegancia (por poner un ejemplo, imagínate el guión en las manos de Gondry, que "Olvídate de Mí" me parece fantástica, pero "La Ciencia del Sueño" no tanto). También me ha llegado la inspiración en las creaciones de Escher (las paradojas), que me parecen geniales. Un peliculón que hace que 2 horas y media se pasen volando (que para mí sólo lo consiguen él y Michael Mann) y cuyo final (no lo voy a desvelar) suscitó en la sala un sincero "Que cabrón" que no era sino una rendición ante la genialidad de una película absolutamente redonda.

marguis dijo...

Mi comentario esta escrito, y programado para dentro de dos dias (y no es de los hortodoxos)... creo que coincidimos en todo (y esta vez no pondras ninguna pega a mi puntuacion, espero) La pelicula es alucinante y por mi parte tambien espero verla otra vez cuando todo se haya asentado en mi cerebro.
Yo del señor DiCaprio desde que le vi en El aviador, despues del Atrapame si puedes ya me quede prendada, y es que cada vez que veo un film suyo pienso que no lo puede hacer mejor, probandome equivocada en cuanto veo el siguiente papel en el que se mete.
Lo cierto es que fui a ver la peli sin saber de que iba, habia visto algunas imagenes, pero me salte trailers y sinopsis, e hice bien, ¡que poderosos son los sueños! Los de Nolan por imaginarlos, los nuestros por verlos realizados ¡ciencia ficcion de la buena!

ROA dijo...

Increible ¡¡

Es de esas películas que cuando sales del cine tienes unas ganas enormes de hablar de ella. ¡¡¡

Gero por si te interesa:

http://www.clicmetrics.com/beyondwebanalytics/buscamos-dibujante/

Sergi dijo...

Yo creo que Nolan ya tiene una peli flojeras en su filmografía: Insomnia. La vi con unos colegas el sabado después del subidón del estreno de Origen, y nos dejó muy fríos. No pasa de telefilm de tarde de domingo en antena 3...

Por lo demás, muy buena crítica ;)

Kiko Nuñez dijo...

NO SPOILERS, por falta de videado XD.

Mañana mismo la voy a ver, todos y cada uno de los post,me ha ido encendiendo.

Es de las pocas criticas del abismo que otorga tal puntuacion,que uno dice 10€ para que os quiero jejeje...

Que sepas que despues de todo lo leido ( como siempre muy bien escrito, te felicito ), me hubiera gustado no saber nada de la ingravided de la escena, pero bueno, pasa, que no es argumento, y yo soy de la generación de la imagen y es de las cosas que me primero me impactan.

V.O is the rules!!!!

:D

Anónimo dijo...

Con muchas ganas de ver la nueva de Nolan, sempai! A ver si está a la altura de mis expectativas, que son bastante altas...
Por cierto, ¿ese " en cuanto ponga de nuevo un pie en los madriles" significa que estás en tierras gallegas?
Lo digo porque la exposición de Dave Mckean (y el "viñetas" en general) es un buen motivo para subir a Coruña, pero si andas por ahí y puedes quedar a tomar algo... pues eso!
Si no, que te den porca!! Nos veremos en el infierno (véase Monte do Gozo, 27 de agosto, juuurl...)

Jero dijo...

Mon: ya sabía yo que a ti te iba a gustar, jejeje. Debatiremos largamente, espero, cuando esté de vuelta en Madrid. Respecto al título: a mí me gusta más "Inception" porque encaja mejor con la idea contraria a "extracción" y además suena a operación quirúrgica. "Origen", pese a ser una traducción bastante legítima, pierde esas connotaciones. Quizás la traducción más ajustada hubiera sido "Implantación", pero claro, tiene de título comercial lo que yo de inuit menopáusica... Visto lo visto y dadas las ambiciones cada vez mayores de Nolan, el próximo Batman puede ser orgiástico. Además, como ya dije, Gordon-Levitt es un actor que me entusiasma así que, si finalmente se confirma como el Acertijo, podríamos tener nuevamente a un villano de categoría. Espero, eso sí, que mantengan la tónica realista y alejada del horterismo de los comics (no acabo yo de ver a una Catwoman, por ejemplo, en el Batman de Nolan).

Tenenbaum: a mí "La ciencia del sueño" no me disgustó, aunque está claro que no está ni de coña a la altura de "Olvídate de mí" (¡ese título en castellano sí que era aberrante!). Desde luego, la aproximación de Nolan al plano onírico no gustará a todo el mundo (muchos le recriminan que es demasiado lógico cuando los sueños son, precisamente, puro surrealismo), pero a mí me pareció muy adecuada y perfectamente razonable POSIBLE SPOILER:

teniendo en cuenta que son sueños químicamente inducidos y que, además, están manipulados por un Arquitecto para ser más fácilmente "navegables".

FIN DEL SPOILER


Marguis: aguardando tu reseña ;) Me va a quedar el sambenito de ponerle siempre pegas a tus notas, jajaja. Yo precisamente no lo hago (poner notas) porque sé que dependen mucho del humor que tenga ese día y que pueden cambiar radicalmente con un nuevo visionado. Y además seguro que la gente se saltaría el texto e iría directamente al numerito, jeje. Supuse que "Inception" te gustaría, teniendo en cuenta tu devoción por la ciencia-ficción y lo bien planteada que está ésta en la peli. DiCaprio ya es un grande, y es verdad que en "El aviador" estaba increíble, pero yo le tuve tirria durante mucho tiempo (a él y a "Titanic", una peli sobrevaloradísima, pese a todas sus virtudes), así que mi proceso de reconciliación con su capacidad como actor me llevó más tiempo del que quizás hubiese, en justicia, merecido. Coincido contigo en que "Inception" es una peli que se disfruta más cuanto menos se sabe, a priori, sobre ella. Espero que mi reseña no haya estropeado demasiado la experiencia a nadie :)

ROA: ¡muchas gracias por el enlace, tío! Le echaré un buen vistazo al asunto. Es cierto eso que dices: uno sale de "Inception" con ganas de hablar de ella y, en mi caso, con ganas de volver a entrar al cine a verla, jejeje. ¡Un abrazo!

Jero dijo...

Sergi: qué coincidencia, yo también me vi "Insomnio" después de "Inception", en pleno "subidón Nolan". Está claro que es su peor peli, aunque no me parece exactamente un traspiés. Primero porque Nolan aún no era un director estrella y sus películas no generaban expectación. Segundo, porque se nota que el guión le venía impuesto (no es un proyecto propio; de hecho es un remake) y que justo después de hacer "Memento" le venía muy bien hacer una peli para un estudio mayor, respaldada por la presencia de Pacino y Williams, dos pesos pesados del cine yanki. Le queda descafeinada porque, aunque a priori parece querer romper todos los tópicos del cine de "policía persigue a asesino", al final los acaba encontrando por otros caminos. Lo que no me explico es cómo, dada su trayectoria hasta ese momento, consiguió hacerse (por fortuna) con la dirección de "Batman begins". El ejecutivo que tomó esa decisión aún debe estar chuleándose por los despachos de la Warner...

Kiko: ve a verla, cousin. Merece la pena cada céntimo invertido en el dinero de la netrada. Ya ves que yo en cuanto pueda repito, y eso que el cine está cada día más caro... Confío, además, en que la V.O. le hará subir medio punto de satisfacción, porque entre que el doblador de DiCaprio no me convence y que los acentos que les ponen a Watanabe y a la Cotillard son horrorosos...

Porca anónima: me vuelvo mañana a Madrid, que tengo que encontrar un piso ipso facto (¡toca mudanza one more time!) Ya estuve en el Viñetas, jejeje, y lo cierto es que todas las exposiciones de este año son cojonudas. Si te digo la verdad, la de McKean es la que menos me ha sorprendido porque tengo el "Cages" muy sobado y la expo no incluye portadas de "The Sandman", pero las de clásicos de tiras de prensa, la de Eisner y la de Emile Bravo son ultra-recomendables (sin desmerecer al resto, que ya digo que hay muy buen nivel...) Pues eso, que vamos a tener que posponer nuestro tête-à-tête hasta el día M (de Muse) ;)

Jesus dijo...

Buah tio, la vi alli en Munich, no sabiamos que hacer y mia miga eligio XD, me encanto, ya sabes que a mi las pelis raras me molan, y esta me tuvo enganchado toda la pelicula, hasta el final :D

Saludos ya desde el sur!!!

Kiko Nuñez dijo...

Uff acabo de verla!!!!

Bien creo que el post, es perfecto, coincido en absolutamente todo si si si....

Hubo momentos en los que me emocioné e incluso me angustié.

QUE ESTARA PENSADO STIVEN Spilberg (Steven Spielberg) jejejejejejeje, fijo que esta guionizando Peter Pan 2040 odisea en nunca jamas jajajajajajajaj.

Jero dijo...

Jesus: dados nuestros gustos comunes (salvo en música, donde tú tiras más hacia el punk, creo que en lo demás andamos bastante a la par, ¿no?), era de esperar que también a ti te gustase esta "Inception" tanto como a mí. Saludos a medio camino entre Galicia y Madrid ;)

Kiko: también tú eras uno de mis firmes candidatos a flipar con lo último de Nolan, jejeje. A ver si el día 27 compartimos no sólo tres conciertazos (Jónsi, Muse y los Pet Shop Boys, a la espera de descubrir qué tal se lo montan The Right Ons) sino también unas cuantas teorías oníricas sobre la película. Acerca de Spielberg: yo creo que ahora le interesan más otras temáticas (su próxima película, "War horse", no podría ser, a priori, más distinta de "Inception") pero, sin restarle ningún mérito a la filmografía previa del tito Steven, la nueva de Nolan se merienda con patatas a su tramposísima "Minority Report" (una de sus obras más sobrevaloradas y, también, uno de sus más serios acercamientos a la ciencia-ficción de línea hardcore). ¡Nos vemos pronto, Mike!

charlie furilo dijo...

Otra reseña genial, Jero. La vi hace poco y básicamente coincido en todo contigo. Peliculón donde los haya (aunque yo también quiero verla otra vez) que deja claro - por si alguien tenia alguna duda - que Nolan es un director como la copa de un pino, con una filmografía realmente acojonante que ya quisieran muchos.

A ver si le dedico unas lineas en mi blog...

Jero dijo...

Gracias, Charlie. Esperando tu reseña, of course ;)